La mesa de dibujo se inclina, y sobre ella se esmera la goma de borrar... Una mano hace desaparecer el rastro que deja al borrar y al final lo único que queda es un dibujo escondido, o en realidad, muchos escondites.
Escondites, que hacen que este segundo largo de Rue Royale, aguante las escuchas con la entereza de un púgil de peso pesado, a pesar de que su antecesor ya lo hiciera, complicando así mas la tarea, ya que conocemos su técnica...
Escondites, que hacen que este segundo largo de Rue Royale, aguante las escuchas con la entereza de un púgil de peso pesado, a pesar de que su antecesor ya lo hiciera, complicando así mas la tarea, ya que conocemos su técnica...
Las cabecitas de una pequeña compositora inglesa, Ruth, y un compositor americano, Brokln. Una acojedora casa de Nottingham convertida en un estudio casi perfecto, donde no entran los ruidos de la Gran Bretaña. La ceguera de un ojo reinventada en chispear de la imaginación tras unas gafas de pasta negra. Una historia de amor. 7500 copias de cds desaparecidas de las tiendas, y que los mismos artistas han impreso, cortado, y cosido. La amistad creada con un cartero inglés, de esos que parecen tener un cuento encima, convertido a distribuidor musical de una de las maravillas del 2011. Una pequeña calle en París, la Rue Royale...
Escondites aún por descubrir, notas y mas notas unidas en una arquitectura invisible...
Escondites aún por descubrir, notas y mas notas unidas en una arquitectura invisible...
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