"1945. Nueva York. Entro en el coche con la esperanza de llegar a tiempo a su escondite y de no perder mi sombrero ni dejar arrugas al traje que pueda encontrar. Llevo encima una maquina de escribir a punto de ser estrenada. Escondida, dentro de ella. he puesto la cinta tintada sin una sola coma en su lomo. El maletero del coche guarda como si fuera un animal salvaje, los kilos de folios blancos que dispondré con cuidado sobre la mesa. Stop. Meto las llaves nervioso en la cerradura. Tras pasar las manos por mi traje y con la gabardina y el sombrero descansando en la silla, ya más tranquilo, me distraigo como siempre con el enorme ventanal y la captura que hago a traves de ella: campos infinitos de la america profunda donde se pierde la imaginación... Acepte hace tres meses este trabajo de asistente en la editorial, sin saber que iba a consistir en construir tranquilidad. La cantidad suficiente para que el narrardor escuche solo el traqueteo de sus maquinas en el ir y venir de su imaginación. Hoy tampoco vi a la ballena. De vuelta a la gran manzana abro la puerta verde de la imprenta, y en el ruido del taller compruebo que las palabras se van colocando en la novela..."
Así como este cuento, es un poco la idea de American Typewriter, un sello que trata a sus pianistas como viejos maestros de la narrativa americana del siglo 20. Aunque estos traquetean en las teclas de un piano y juegan con algo mas volatil que las palabras. Para ordenarlas, la edición, se hace unicamente en vinilo, lo que curiosamente hace que compartan a sus artistas con otras discograficas que editan cds.
Gabriela Parra - Escucha en su myspace
Richard A Ingram - Escucha en su myspace
Otros artistas del sello de los que ya hemos escuchado algun sonido: Rue Royale y Peter Broderick
Continuación de El viejo artesano de 12 pulgadas

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