domingo, 25 de mayo de 2008

La industria I



Sin ni siquiera darse cuenta una imaginación suelta unas cuantas notas y palabras nunca antes escuchadas. Para atraparlas se graban en una cinta de Bob Dylan, (No olvidar poner el celo) o en un cd virgen. Después se meten en sobres y se mandan a la Mama música: Las discograficas. Dentro de estas no puedo decir que sucede, porque sí o porque no, pero se decide grabar un compact disc con la imaginación o imaginaciones. Se ensaya. Se contrata un productor, cuyos conocimientos y sensibilidad ayudaran a dar forma al producto final, y que se hará amigo-enemigo de la imaginación que pasa ahora a llamarse artista.
Se contrata un estudio de grabación cuyos segundos de silencio y ruido son tan caros como un segundo en el cielo. Se graba, se regraba.
Después se pasa al proceso de produccion en el que se le da forma o de algo ya mil veces escuchado o o bien se juega con aquella imaginación con la que si os acordáis iniciamos esta aventura. Con la grabación se hacen de diez mil a millones de copias que después el sello discográfico dará a las distribuidoras y estas a las tiendas en un complejo proceso para decidir el precio.
Además de la discográfica están las editoras, que en los casos de las grandes productoras estas tienen su propia empresa editora, que se van a ocupar de gestionar los derechos de autor de la imaginación.
En España además estas empresas editoras y la ley, obligan a asociarse a la empresa privada Sociedad General de autores y editores (SGAE).
(Esta una descripción en bruto de la industria músical, con la excasa información de la que dispongo y en la que espero me podáis ayudar...)
Continuará...
Artículos de Opinión de la serie Antes de sentarme a escucharte

No hay comentarios:

 
 
Copyright © 2021 Textos de Antonio León Díaz